A la hora en que los teóricos de algunas potencias mundiales son a pegarse sobre los contornos y el contenido de la Inteligencia competitiva (IC), el pensamiento africano registra este hecho y se precisa rápidamente.
Para la Escuela africana en efecto, la IC es la investigación metódica y la explotación sistematizada de la información útil a las empresas con el fin de reducir la incertidumbre, limitar su vulnerabilidad y aumentar su competitividad. De la expresión de una necesidad de información al suministro de la información que enciende la toma de decisión, la inteligencia competitiva africana cuenta con 7 etapas:

1- La recogida de los datos
2- El tratamiento de los datos recogidos
3- El análisis de los datos pertinentes
4- Las tecnologías comportamentales periféricas
5- El lobbying
6- El benchmarking
7- La guerra de la información

10 razones que militan para la extensión rápida de la Inteligencia económica en África subsahariano:

1. La IC, motivo de soberanía económico y político
La instauración de una cultura colectiva de inteligencia competitiva señala el final de las concesiones antes concedidos en el extranjero con el objetivo de definir nuestras estrategias a nuestro lugar. Cuestión de soberanía si fuera, la IC africana tiene vocación que hacer de todos los ciudadanos de los soldados económicos. Como en todo ejército, hay en carga, hacia atrás, la vigilancia medioambiental de nuestras empresas con el fin de retener al adversario y explotar sus faltas para superarlo según las leyes del mercado.

2. La IC, motor del patriotismo económico
A la práctica, la inteligencia competitiva aumenta de manera perceptible el sentimiento de pertenencia a la misma comunidad de intereses, que sea nacional o regional. Reconstruye de facto la gasolina de nación que falta así precisamente a muchos Estados africanos y frena mortalmente su despegue global.

3. La IC transfiere el “fighting spirit” de las esferas militar y deportiva del mundo de la empresa
La inteligencia competitiva permite así crear y mantener un espíritu de combate y truco por la fricción permanente a adversarios de naturaleza e importancia diferentes que se pegan para supervivencia de sus intereses. Los de nuestros niños muertos en piragua a la búsqueda de una mejor vida son martirios económicos cuyo África se debe honrar la memoria y fructificar el extraordinario valor.

4. La IC nos permite ahorrar inversiones pesadas mayoritariamente compuesta de países económicamente escasos
África subsahariano no tiene ni el tiempo ni los medios de invertir en la investigación y desarrollo, en particular, por lo que se refiere a las tecnologías punta. Se puede pues considerar estas actividades tal como deslocalizadas temporalmente en los países ricos y limitarse a inspirarse cuando no se puede legalmente copiar los resultados y adaptarlos a nuestro contexto local.

5. La IC obliga a los estrategas africanos
La inteligencia colectiva fuerza la instauración de estrategias asimétricas a medio y largo plazo. Cómo reanudar la mano sobre lados enteros de la economía nacional, regional y mundial donde desgraciadamente dimitimos (?) será nuestra obsesión perpetua. Y las respuestas por establecer se inscriben en el tiempo.

6. La IC permite la puesta en fase permanente con las grandes evoluciones planetarias
La víspera estratégico es el pan bendecido del pueblo desfavorecido en la sociedad del conocimiento. Gracias a Internet, los ingresos de los grandes descubrimientos están a alcance de chasquido. La exacerbación de la competencia vuelve transitoria y cada vez más difícil la protección duradera de los mejores secretos de fabricación. En adelante, ricos y pobres se codean con en el virtual y comparten sus conocimientos no teniendo en cuenta las fronteras y/o de los estatutos de los protagonistas. Es pues a la respiración y a la voluntad que se juega nuestro futuro en el concierto de las naciones modernas.

7. La IC nos permite descifrar y explotar las percepciones con fines económicos
Las tecnologías comportamentales periféricas han hecho un salto espectacular estos treinta últimos años en los países ricos y en los Estados Unidos en particular. Su impacto en la conquista de los mercados extranjeros, en la firma de contratos o más simplemente la concepción publicitaria tienen hoy una influencia que escapa a los investigadores africanos financieramente desamparados la mayor parte del tiempo. La explotación de las rejillas de lectura gracias a la transferencia rápida, simple y poco costosa de los resultados de estas investigaciones contribuye a pasar las estrategias competidoras, a inspirarse y sobre todo a formatearlos de nuevo, enriqueciéndolos de los tesoros aún no revelados de nuestras tradiciones.

8. La IC participa en la creación y en la armonización de una economía-mundo
Mucho tiempo apartada de algunos mercados para “incumplimiento de las normas”, África será en adelante capaz de prever e integrar estas etiquetas en sus procesos de producción. Bien más, África estará en situación oponerlos a las multinacionales intentadas por la política de dos pesos dos medidas respecto a las normas internacionales vigentes. Los líderes mundiales del tabaco corren el riesgo de ser los primeros en probar al humo de este reequilibrio ético de las fuerzas antes de 2010.

9. La IC hace de nuestra Diáspora un explorador estratégico
Los sectores ofrecidos por la sociedad de la información restablecen una diáspora debidamente sensibilizada en su estatura psicológica y material de puesto avanzado para el combate económico. Se sabe por lo tanto deber de aprovecharse a la cosecha y a la transferencia metódica no solamente de dinero pero también y sobre todo de conocimientos técnicos útiles al desarrollo. Si los métodos empleados por los jóvenes adeptos actuales de Zun Tsu en período de prácticas en fábricas europeas y americanas son ilegales, el espíritu del gran amo puede, sin embargo, seguir inspirando los “escasos”. ¿Llevada a la práctica, no es no la declinación estratégica de la “misión prométhé” que confía a la Reina del Dialobé a Samba Diallo en “l’aventure ambigüe” de Cheik Amidou Kane?

10. La IC ofrece finalmente un árbol a palabrerías a la solución de los tradicionales conflictos Pública y Privada/Estado y Ciudadano
Uno de los más duros reproches y seguramente más inspirados respecto a los Estados africanos es la negativa crónica a proyectarse en el futuro, más allá de una mediodecena de años… La inteligencia competitiva y estratégica ayuda que debe colmarse este déficit en primer lugar a que inyecta duración y estabilidad en el proceso de buena gobernanza, a continuación reinstalando el Estado en su papel motriz, y reconciliándolo con el ciudadano- agente de desarrollo. Nuestros sectores públicos y privados se encuentran finalmente bajo el mismo signo con objetivo primordial: la defensa de los intereses nacionales/regionales y la conquista de las cuotas de mercados urbi y orbi para el bien del pueblo, todo el pueblo.

Guy Gweth