Los bombardeos diarios de imágenes que sufren las poblaciones africanas mediante las televisiones occidentales tienen un efecto de Hiroshima y Nagasaki en el psyché. Hasta el punto que cuando un joven africano acaba sus estudios en Europa, es crucial que se pregunta sobre la oportunidad de volver a la tierra natal. El número de padres y amigos que lo disuaden es impresionante. Es con todo lo que hizo el doctor Bagore Bathily, un veterinario senegalés de 33 años, licenciado de Universidad de Lieja en Bélgica, y ahora director de La laiterie du Berger, la única unidad industrial que transforma leche de recogida en Senegal. La crisis alimentaria permitió a la opinión pública internacional apreciar el extraordinario combate de este industriallocal frente a la leche deshidratada importada de Europa. Más que un tema de inteligencia competitiva in vivo, es una problemática digna de alegar actos de legítima defensa económica.
Durante el período colonial, los estrategas europeos habían concebido en las colonias nichos propicios a la comercialización de productos resultantes del viejo continente. A partir de 1960, la independencia política dejó lógicamente lugar a nuevas formas de dependencia basadas en la educación, la cultura o el comercio de productos manufacturados made in Europe. Así nació la dictadura de la leche deshidratada que lámina literalmente las prácticas de consumo local por la influencia (alistamiento de las élites, de los médicos y puericultoras…, el Perception management y la normalización), la comercialización y sobre todo la guerra de los precios, creando así un verdadero casus belli económico. Durante varios años, Unión Europea subvencionó a sus agricultores para ayudarles a producir y exportar más fácilmente hacia los países pobres (excolonias). Con un método operatorio de soft power en adelante descifrado, las instancias financieras europeas hicieron a una inyección de exotismo competitivo en el sector de la leche en Senegal, financiando Bagore Bathily, un niño del país, para empezar, a pequeña escala, la industria La Laiterie du Berger.
Pero, porque se refiere a la alimentación, que la situación est asimétrica y exacerbada por la crisis alimentaria mundial, el mercado de la leche en África es un terreno de confrontación propicio a una guerrilla de la leche via la guerra de información. Para eso, basta de un sobresalto patriótico y de voluntad político, de un poco de ingeniosidad y de imaginación, de una sospecha de audacia… todo ello calentado en un molde de estrategia ofensiva para, al peor de los casos, reivindicar la autodefensa económica y alimentaria. Si no, los pequeños ganaderos, los campesinos locales y el temerario Bagore Bathily irán al matadero. Peor, en los 10-15 próximos años, los competidores venderán a las poblaciones : leche de aseo, jabón o hielos cuyo perfume recordará como por casualidad la leche deshidratada importada que bebían en su infancia… ¡Y se cerrará el cierre!
Guy Gweth









