
Según la agencia Reuters, ” hombres armados a bordo de estrellas rápidas han desviado un barco frente a la costa del Camerún, este 31 de octubre de 2008. El barco, fletado por la compañía petrolífera Total, transportaba una decena de miembros de tripulación cuyos siete Franceses y remolcaban una gabarra cerca de la costa camerunesa y de una instalación petrolífera”. Según la sociedad de servicios petrolíferos, se retiró a 10 empleados del grupo Borbón, cuyos 2 Cameruneses y 1 Tunecino. El buque Sagitta que contaba con 15 personas a su bordo fue interceptado por el grupo rebelde Bakassi Freedom Fighters por 180 km de Douala, la capital económica del país.
La regresión de las reservas mundiales de petróleo, los atentados contra las vueltas gemelas del World Trade center y las crisis a repetición en el Golfo Pérsico obligaron las grandes potencias mundiales a encontrar una alternativa más segura para abastecer su mercado en petróleo a partir de 2001. Con el descubrimiento de nuevos yacimientos de petróleo en Angola, a Santo Tomé y Principio y en Guinea Ecuatorial, el petróleo africano se convirtió en “una prioridad por la Seguridad nacional americana de después del 11 de septiembre.” Desde este momento, los Estados Unidos despliegan un dispositivo complejo de seguridad (rodeando su perímetro de intereses) que, a largo plazo, debería cubrir en particular: Angola, el Camerún, Cabo Verde, Gabón, Ghana, la Guinea Ecuatorial, Santo Tomé y Principio. Por su parte, China cuyas necesidades de energías aumentan al compás de los años trabaja ella también a diversificar y asegurar sus suministros en la región. Ya cuenta entre sus más grandes proveedores: Angola, el Congo, la Guinea Ecuatorial, el Chad y Gabón…, no citar más que los Estados del Golfo. Importa l/3 de su petróleo de África, lo que representa un 9% de las exportaciones del continente mientras que los Estados Unidos son de 33% y que Europa (cuya influencia tradicional en la región es en adelante el asunto de las compañías Total, BP y Agip) es de 20%.
Con más de 4. 500.000 barriles de bruto al día, el golfo de Guinea debería asignarse más un 20% del mercado petrolífero mundial de aquí al 2010 según las previsiones del Centro de estudios estratégicos de Washington. Las reservas confirmadas de petróleo, a lo largo de los 3.700 kilómetros de su línea costera, se estiman hoy en 15 mil millones de barriles. Nuevo eldorado de las compañías petrolíferas occidentales, el golfo es a menudo el teatro de ataques contra intereses extranjeros. Regularmente, se acusan a las empresas de extracción de no contribuir al desarrollo local, de explotar a las poblaciones ribereñas y de contaminar el medio ambiente “con la complicidad de autoridades corrompidas”. Nada que en este año 2008, operaciones de piratería tuvieron lugar en Camerún, Guinea Ecuatorial, Nigeria y en Benín.
El 12 de octubre de 2008, el Gobierno camerunés anunció que iba a establecer un nuevo dispositivo de vigilancia de las costas y de las aguas territoriales por satélite, con el apoyo de los Estados Unidos y de Francia. La adquisición de este material, capaz de detectar un barco de piratas de larga distancia, responde a la llamada internacional al refuerzo de la vigilancia marítima lanzado habida cuenta del recrudecimiento de los actos de piraterías sobre las costas africanas. La ciudad balnearia camerunesa de Limbé por ejemplo fue víctima de un ataque el 27 de septiembre de 2008. Los asaltadores, presentados como piratas de mar, habían llegado a desvalijar a tres bancos locales, llevándose un botín aproximadamente de 230 millones FCFA.
Superponiendo la cartografía de los grandes conflictos mundiales actuales sobre la de las principales zonas del globo conteniendo aceite, numerosos analistas no tienen interrupción de preguntarse si el oro negro no será una maldición para África. Pero el uso de la violencia como arma de negociación con el Estado puede excesivamente preguntar la autoridad y la gobernanza del país-objetivo. El Camerún cruza ineluctablemente una fase decisiva de su vida política y tranquilizadora. A seguir…
Guy Gweth









