Las instituciones financieras de Bretton Woods no son invulnerables. En una estrategia del escaso a fuerte, medios informativos existen que, bien orquestados, pueden causar una crisis moral sin precedentes en estas organizaciones. Las sociedades civiles del Sur a veces olvidan cuánto el Establecimiento de la ONU es sensible a los ruidos medioambientales, sobre todo cuando a través de una estrategia internacional pertinente y una gestión descentralizada, estos ruidos llaman a la justicia y a la ética. Pero no es nada decirlo. La gestión de nuestros Estados no es justificable en público y se agarrota la voluntad política. En las líneas que siguen, el BEAC* (Banco de los Estados de África central) pone el dedo sobre la mayor desilusión que haya vivido África en sus relaciones con el FMI al favor de crisis financiero internacional actual: vuelta del intervencionismo oficial al Norte, retirada acelerada del Estado al Sur…
Una política de dos pesos dos medidas
La primera reunión anual de concertación de la Comisión bancaria del África central (Cobac) con la profesión bancaria y financiera, jueves 30 de octubre 2008 en Douala, fue también la ocasión de mencionar el impacto de la crisis financiera internacional en el sector bancario del Cemac. Para Roger-Rigobert Andely, vice gobernador del Beac, ningún impacto negativo se perfila en el horizonte. La Cemac se beneficia de algunos activos: el rigor presupuestario, el nivel aceptable de endeudamiento de los Estados, el elevado nivel del ahorro público, la importancia de las reservas de cambios, entre otras cosas. A una pregunta de periodista sobre el imperativo de un nuevo carácter financiero mundial, consecuencia de la crisis financiera que amenaza las economías mundiales, Andely no pasó por cuatro caminos para fustigar las políticas de las instituciones de Bretton Woods. El vice gobernador mantiene que es inadmisible que el FMI aplica una política de dos pesos dos medidas. Dice no comprender que el Fondo Monetario Internacional deba recomendarse el intervencionismo de los Estados europeos y Estados Unidos en sus economías al mismo tiempo que predica una retirada radical del Estado en el sistema productivo cuando se trata de los países del Sur. “Debe tener una simetría de las políticas… ” insiste el banquero.
Sugerencias al Norte, directivas al Sur
La llamada del vice gobernador del Beac encuentra toda su pertinencia respecto a las sugerencias – contrariamente a las directivas – del FMI en los Estados europeos y en los Estados Unidos a lo sumo fuerte de la crisis financiera internacional. Los múltiples planes de salida de crisis sugeridos por el Fondo Monetario Internacional están a los antipodes de las directivas antes impuestas a las economías siniestradas de los países africanos. Aquí, se pidió al Estado retirarse del sector productivo. En Europa y los Estados Unidos, el FMI no dijo nada cuando los Gobiernos deciden inyectar dinero fresco en el sector bancario, o cuando estos mismos Gobiernos deciden la nacionalización pura y simple de algunos establecimientos financieros. El FMI se mostró especialmente preocupado por la suerte de las poblaciones de los países en presa a este marasmo financiero. Revelando las tres prioridades para hacer frente a la crisis actual, el Fondo Monetario Internacional pidió a los Gobiernos europeos proteger a las familias con bajos ingresos que sufrirán más mucho que otro de la recesión económica. La otra prioridad se refería a la definición “de una estrategia más firme para garantizar los gastos públicos” en Europa.
Esta actitud del FMI respecto a los países del Norte vuelve a poner en el banquillo la eterna problemática de la eficacia de las políticas económicas de las instituciones de Bretton Woods al Sur, así como la capacidad de reacción de África frente a esta injusticia.
Guy Gweth









